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¿Realmente necesito un seguro de vida?

Actualizado: 26 de ene de 2020

Quizás una de las pólizas más difíciles de adquirir es la del seguro de vida. Y no propiamente por lo que implica el trámite de suscripción, que entre otras, es quizá uno de los más ágiles y sencillos sino; más bien, por la duda que nos embarga sobre la verdadera necesidad de adquirir un seguro de esta naturaleza.


Si eres joven, crees que nunca te sucederá algo. Si eres soltero, consideras que nadie se beneficiaría del seguro. Si eres madre o padre de familia, quizá pienses que tienes demasiadas obligaciones financieras para adquirir una más. Y así, sucesivamente, siempre encontrarás 1.000 excusas para evadir una decisión que puede ser trascendental en tu vida y la de tus seres amados.


En los países desarrollados, la cultura del seguro de vida llega a tal punto que es considerado un instrumento predilecto usado incluso para heredar a los familiares en caso de fallecimiento. Es tan importante la factura de cobro del seguro de vida, que de hecho la comparan con el pago de los servicios públicos de la vivienda. Y tiene todo el sentido, solo sería reflexionar un rato e imaginar, ¿qué podría pasar hoy en la vida de las personas que nos rodean, si esta noche no llegáramos a casa?


Y para lo más incrédulos también hay más. Muchos jóvenes piensan que este seguro no es importante y solo considerarían la idea de tomar uno cuando estuvieran más avanzados en sus edades. Pero, ¿qué pasa si adquiero una enfermedad prematuramente? ¿O si sufro un accidente delicado? ¿Si me incapacitan de por vida? Son muchos los riesgos que atentan contra nuestras frágiles y vulnerables vidas, así que es mejor de tomar cartas en el asunto.


Un seguro de vida no es únicamente para amparar el riesgo de fallecimiento, puedes protegerte contra muchas amenazas más e, incluso, crear un fondo de ahorro en tu póliza y perseguir un objetivo financiero.

El seguro de vida es la herramienta que te permite a ti y a tus seres queridos mantener la calidad de vida actual ante un evento desafortunado. La indemnización permitirá estabilizar el núcleo familiar (o tu propia vida), al menos, durante un tiempo importante. Y si bien es cierto que un seguro de vida nunca te devolverá a un familiar, si son muchas las preocupaciones que se pueden mitigar con el beneficio del seguro, tales como: la educación de los hijos, el pago total de la hipoteca y otros créditos, una renta de canasta para el hogar, un tratamiento médico, etc.


¿Si supieras que desde tan solo $1.000 diarios podrías empezar a hacer algo por tu vida y la de tu familia, lo harías? Qué esperas, déjanos tus datos aquí y uno de nuestros representantes te asesorará.

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